La primera vez que supe que me dedicaría a esto, fue de niño.
Cuando mi profesora de matemáticas hablo con mi madre y le dijo que me debían mandar al psicólogo; porque todo el tiempo me la pasaba pensando en mundos de ninjas y seres extraordinarios de fantasía, en vez de dedicarlos a los números o a la biología, yo sabía que hacer algo que me hacia tan feliz y que sólo existía en mi cabeza no podía ser tan malo.

Cuando acabe la preparatoria descubrí un área en la que yo podía desarrollar lo que traía en la cabeza. En el área de artes y humanidades de la UNAM, en los primeros semestres en la ENAP aprendí las bases del Diseño y Comunicación Visual terminando la carrera en la Universidad del Valle de México campus Tlalpan.

Por fin, estaba listo para enfrentarme al mundo con lo que enseñan en todos esos años de preparación.
O por lo menos eso yo creía.

Una de las ideas básicas del diseño es su concepto por si mismo y lo comprendes en el camino. Eso fe lo que me enseño un personaje que creé alguna vez en una historia. Su nombre era el viejo Bardiel. Me dijo:

"El diseño cumple una función social y todo lo que se genera debe estar enfocado a cierto objetivo. El cliente siempre te pide un diseño: que se "antoje", el que produzca la sensación de "fresco", que es "rendidor", que comunique que es "familiar", que sea "repulsivo" o que sea muy "corporativo". Nos enfrentamos a estos problemas de comunicación a diario y un buen profesional no sólo es el que sabe usar el software a la perfección y hace cosas "lindas", es quien resuelve la idea de una manera clara, efectiva y un nivel estético de acuerdo al material requerido."

En ese momento pensé que me estaba dejando llevar por mi creación, luego añadió:
"Siempre te dicen este concepto en todos lados, y uno siempre lo repite, lo aprende sin comprender realmente lo que debe de hacer. Hasta el momento en que a uno le toca aplicarlo. Es justo el momento en donde uno lo comprende en verdad. Hay gente que nunca lo entiende"

Ese viejo tenia tanta razón, así que tuve que matarlo. Pero siempre lo llevare en mi corazón.

Esa es una de las razones por la cual el diseño no es una ciencia. Se podría acercar a lo que es una disciplina. No se si eso sea bueno o malo pero así es.

En el diseño no hay formulas, no siempre 2 x 2 son 4, es un juego de estrategia como el Dungeons & Dragons en donde hay que saber las reglas que rigen ese momento la situación para poder atacar en el mejor momento posible al receptor. Y lo mas importante, hay que divertirse haciendo su trabajo.

Uno de los proyectos mas divertidos que me ha tocado hacer

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Migue Chang 2011

 

 

Viejo Bardiel 2004 Quien me enseño, que así como el diseño, la creación de personajes tiene un sentido en la historia y un papel muy especifico y que si no cumple su función, por mas excelso que sea el personaje, sin esta característica de comunicación NO PUEDE EXISTIR

 

Participaciones Especiales

· Seguiremos Siendo, Ilustrando para Café Tacvba

 

· Exvotos de lo absurdo

 

.Las aberraciones de Migue Chang